Consejos para las madres

consejos para madresDOCTOR, MI HIJO NO COME ABSOLUTAMENTE NADA
Todas las madres quieren ver a sus hijos comer con gran avidez, sienten gran frustración cuando esto no sucede y se genera en ellas una fuerte preocupación por las posibles consecuencias que esto pueda tener en el conocimiento y en el desarrollo de su hijo.


Anorexia e inapetencia son palabras equivalentes. Significan pérdida del apetito. El primer término es usado en el campo profesional y por general implica enfermedad; el segundo en el ambiente popular. Ambos constituyen uno de los principales motivos de la consulta al pediatra, y con ellos se ponen bien a pruebe de hecho de que el médico debe ser ante todo un educador.

 


Son muchas las madres que ingresan al consultorio solicitando un “estimulante del apetito” un “reconstituyente”, “unas vitaminas bien buenas” o en el mejor de los casos “un purgante” para ver si el niño “engorda” o aumenta de apetito y por lo tanto de peso ya que este no come absolutamente nada.


Ante todo, hay que tener en cuenta que muchas situaciones pueden producir inapetencia: enfermedades (una simple gripa), problemas familiares, conflictos escolares, etc. Cuando la causa precipitante de la inapetencia se resuelve, desaparece; y es más, nunca llegamos a pensar de que se convertirá en un problema permanente, salvo en casos de enfermedades graves e irreversibles como las llamadas malignas. Sin embargo, la madre se ve preocupada con sentimientos de inseguridad frente a posibles críticas familiares e incluso de sus amigas o del médico frente a la inapetencia de sus hijos, paralelo con ello, tiene un cierto afán de demostrar el esmero con que cuida a su hijo, ya que un niño “gordo’’ parece ser la mejor muestra de lo mejor. Pero recuerden que la GORDURA no es salud.


Causas de inapetencia
1. Errores de apreciación de los padres con relación a las necesidades reales e individuales del niño: es difícil realmente saber con exactitud si un niño come bien o no. Esta dificultad se acentúa si se tiene en cuenta que con frecuencia el apetito es inconstante, observándose grandes variaciones de un momento a otro de un niño a otro. Pero siempre hay que tener en cuenta la GENETICA marcador fundamental, ¿cómo eran los padres a esa edad? ¿si existen Fotos?, preguntar a los abuelos, y lo segundo PRIMORDIAL si un niño se encuentra con la talla dentro del percentil (es lo primero que se detiene cundo un niño no está siendo bien alimentado).

2. La evaluación médica de estos niños (consulta de Crecimiento y Desarrollo) realizada por el Especialista, revelara completa normalidad. Su examen requiere de la utilización de tablas con los diferentes rangos de normalidad e idealmente datos previos del niño que permitan sacar una conclusión en cuanto a su propio estándar. Una vez realizado el diagnostico inequívoco de error de apreciación por parte de los padres, es necesario orientarlos en la actitud que deberían seguir, mostrándole si se quiere con las curvas de peso, la completa normalidad nutricional del niño a pesar de la aparente inapetencia. Si por el contrario esta evaluación objetiva y cuidadosa se encuentra alteraciones notorias en la curva de peso, se tiene que aceptar como verdadera la queja de la madre y entrar a determinar el origen de la inapetencia.


Debe quedar muy claro a los padres que cualquier intento por incrementar el apetito del niño puede llevar precisamente a lo contrario, en especial si se utiliza la fuerza del castigo.


Niños que comen lo suficiente pero no lo más adecuado ni en los momentos más oportunos: otra situación bastante frecuente. Uno de los que puede contribuir a su ocurrencia es el uso generalizado de los dulces, gaseosas y cualquier otro tipo de sustancias que muchas veces no se considera como alimento, pero que definitivamente ocupan el espacio de estos. La ingesta de este tipo de comidas contribuirá de alguna manera al aporte calórico que les corresponde a los carbohidratos (azucares), casi la mitad de las necesidades calóricas del día. Esta situación explica el por qué muchos de estos niños, cuando son evaluados desde el punto de vista nutricional, son completamente normales.


3.NIÑOS QUE COMEN MAL POR ENFERMEDAD ORGANICA: incluye cualquier tipo de inapetencia secundaria a enfermedad orgánica que puede ir desde el más simple resfriado común hasta raras y solapadas enfermedades, que algunas veces se manifiestan exclusivamente por inapetencia. Cuando la enfermedad que origina la disminución o pérdida del apetito es de corta duración o de fácil diagnóstico, el manejo es sencillo. La madre deberá conocer la evolución del proceso, sabiendo que la recuperación del apetito llegara tan pronto como la enfermedad de base desaparezca.
Algunas de las principales situaciones asociadas a disminución del apetito son:
*Salida de los dientes
*Bajos niveles de hierro, inclusive sin anemia
*Algunas cardiopatías congénitas
*Insuficiencia renal crónica
*Infecciones crónicas (tuberculosis, infección urinaria)
*Algunos tipos de cáncer
*Deficiencia de zinc, sodio y potasio en sangre
El apetito infantil tiene un comportamiento individual: la cantidad presupuestada para determinado peso de un niño puede resultar exacta para algunos, corta para otras o exagerada para los restantes. Una vez saciado, el niño no comerá más.


*Medicamentos (antihistamínicos, digitalices, aminofilina, anfetaminas, y efedrina)
*Otitis media
*Rinitis alérgica crónica
*Estreñimiento crónico
O “*Enfermedades inflamatorias (lupus)
*Parasitismo


En este grupo más que en ningún otro, es muy importante tratar de definir la causa para efectuar el manejo medico especifico, cuando sea posible y poder así contrarrestar la inapetencia de la paciente. Parece que a más temprana edad se presenta la inapetencia, mayores probabilidades tiene de ser orgánica (es decir producida por una enfermedad), mientras que a mayores edades, las otras causas de inapetencia van ocupando un lugar importante.


Cuando la curva de peso muestra un estancamiento y, sobretodo, descenso, es casi seguro de que se trata de una anorexia de origen orgánico y que muy probablemente requiera intervención médica.

4. Niños que comen mal por problemas afectivos o emocionales: aunque los problemas afectivos son una causa muy frecuente de inapetencia, es difícil determinar cuando son la única razón del bajo apetito. Entre los más frecuentes de este grupo están los conflictos conyúgale, la rivalidad fraterna, el cambio de domicilio o de acudiente, el alejamiento materno (ansiedad de separación de padres o hermanos) y la escuela entre otros; la intervención del psicólogo o psiquiatra infantil pude ser útil principalmente cuando la inapetencia es muy severa.


5. Inapetencia fisiológica o “enfermedad de los dieciséis meses”: es un estado completamente normal y muy frecuente que tiene su aparición hacia los dieciséis meses de edad. Es producida por tres aspectos: 1) el niño está interesado en otras cosas, 2) empieza un periodo de mínima ganancia de peso y talla (desaceleración del crecimiento), y 3) aparecen las primeras muestras de inapetencia del niño (aprender a negar). El problema en este sentido entonces no es que ganan muy poco peso y talla por que comen muy poco, sino más bien que necesitan comer más poco pues deben ganar muy poco peso y talla, lo cual debe ser muy bien explicado por el médico.


Las recomendaciones de no luchar por una mayor alimentación del niño son muy importantes, no debe haber reproches por los alimentos rechazados ni alabanzas por los recibidos. Si el manejo es inadecuado, el rechazo de los alimentos continuara por años.


Estimulantes del apetito
Es frecuente que ante la persistencia (por manejo inadecuado probablemente) de la inapetencia, el medico se vea tentado (o a solicitud de la madre) a prescribir uno de estos medicamentos. Al parecer, actúan mediante un efecto de bajar la concentración de azúcar de la sangre y disminuir la actividad física (efecto sedante). Si bien es cierto que en algunos casos pueden tener alguna acción, su uso se considera innecesario e inclusive inconveniente y sirve más para tranquilizar a los padres que para obtener el efecto deseado. Yo la verdad los EVITO del todo. Y veo con relativa frecuencia que mis colegas Pediatras, los formulan a diestra y siniestra.

Suplementos proteínicos y vitamínicos
Conociendo las diferentes causas expuestas vemos que su empleo (también muy solicitado por las madres) tampoco tiene sentido se considera contra producente.


PURGANTES
Creencia muy extendida en nuestra cultura de que el niño que no come tiene parásitos, el uso de los antiparasitarios tendría efecto de beneficio en niños nacidamente parasitados, casi siempre desnutridos y anoréxicos de verdad.


REMISIÓN A LA NUTRICIONISTA
Puede ser útiles en algunos casos seleccionados y donde tengamos un alta sospecha de un componente psicológico esta perpetuando la sintomatología o cuando existen conflictos interfamiliares que requieren intervención especializada.
Sin duda, la consulta de control y crecimiento y desarrollo es el mejor instrumento o estrategia para evitar que tantos niños y familias vivan angustiados en torno a la inapetencia de estos pequeños. En esta se buscará la inapetencia verdadera en la cual el inventario de la alimentación revela que los nutrientes básicos (sobre todas las proteínas) están por debajo de los requerimientos mínimos esperados y además, el niño se muestra poco activo y su peso está por debajo del normal para su edad y sexo; en este momento es importante aceptar la queja de los padres y buscar alguna enfermedad de base.


MANEJO DE LA INAPETENCIA
Los métodos utilizados para que el niño varían de cultura, de familia en familia y de persona en persona, pero los demás frecuentemente utilizados son:
• PERSUASION: consiste en utilizar el ruego para que coma.
• DISTRACCION: los padres crean maneras de distracción para que el niño coma (radio, Tv, avión, etc.)
• SOBORNO: los niños recibirán una ratificación con el compromiso de que coman
1. Amenaza
2. Fuerza
3. Castigo
Ninguno de estos métodos es aconsejable para el manejo o solución de inapetencia.


Es frecuente que los niños sean catalogados como inapetentes, pero la realidad es otra, el ofrecer por parte de las cuidadoras (nanas, abuelos, tíos etc. ) golosinas entre las comidas (PAQUETES,DULCES,EMBUTIDOS,GALGUERIAS, ETC ) y al llegar la madre o padres de trabajar y les van a dar su merienda , ya estén saturados de galguerías ) y al examen médico, están en sus percentiles de crecimiento y peso adecuados para su edad. Aquí podríamos denominar este diagnóstico como una pseudo-inapetencia.


Como decía mi maestro tutor de Pediatría, la comida para TODO niño debe CESA (Completa – Equilibrada- Suficiente y Adecuada) y cada niño tiene su propio metabolismo; realmente los padres deben ser conscientes de esto y ser menos aprehensivos y más relajados, lo conveniente es cambiar el SHIP y dejarlos a su libre albedrio, sino quiere comer , simplemente se baja de la mesa , la madre o abuela que vaya a la habitación, cierre la puerta, abra la ventana, GRITE , cuente hasta 10 y salga como si nada hubiera pasado , los demás miembros siguen comiendo de manera que no existan distractores ( TV, ruidos, Celulares , etc.).

Debe ser un rito en la cual participan todos de manera que se pueda interactuar y que sea un momento de COMPARTIR de UNION. El niño después de esto querrá estar también compartiendo con TODA la familia.